Sobre el akita inu

¿Crees realmente conocer al akita? Te sacamos de dudas!

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El Akita Inu es una raza maravillosa, pero cierto que NO es para cualquiera.
Estamos deacuerdo en que todo perro necesita seguir controles de salud pero además, comprometerse a darle una buena educación será indispensable para los futuros propietarios.

La correcta elección de una raza u otra dependerá de lo conscientes que seamos de su naturaleza conociendo previamente las características que lo hacen único y también sus necesidades ya que a pesar de que cada individuo posea un carácter u otro, será esa naturaleza la que nos ayudará a determinar si es realmente el perro con el que nos imaginamos poder compartir nuestra vida o por el contrario, pretendemos cambiarlo para conseguir de él el perro que no es.

El éxito o fracaso que obtengamos en la relación con nuestro akita estará marcada por el vínculo que tengamos con él. No es un perro faldero ni mucho menos podremos pretender ganárnoslo únicamente con premios. Tampoco funcionarán con él tácticas de adiestramiento que lo somentan a una sumisión o dolor (collares de pinchos, tirones etc) ya que se trata de una raza tremendamente sensible y con mucha psicología y lo único que conseguiríamos sería crear inseguridades en él.

Disfrutará de la compañía de todos los miembros de la familia con tendencia a definir al que será su guía entre todos ellos. De naturaleza desconfiada para con los desconocidos aunque eso no quiera decir que después de unos minutos, no se le pueda tocar sin problemas y se muestre cariñoso si estima que esa persona es de confianza (ojo, en presencia de su familia!). En cuanto a su relación con otros perros, rara vez será él quien empiece un conflicto, pero será poco tolerante con aquellos que considere una amenaza ya sea propia o de algún miembro de su familia, por ello, será muy importante tenerlo en cuenta y saber anticiparnos a situaciones que pudieran resultar incómodas.

En cuanto a su relación con otros perros, por mi experiencia, puedo afirmar que es perfectamente posible jugar con tu akita en el típico parque de perros en su etapa de cachorro sin problema alguno, pero una vez entra en la etapa adulta, se vuelven selectivos y empezará a no tolerar que otro perro por ejemplo, le salte encima o se le acerque de una manera muy brusca. En cambio, será bastante tolerante con los que considere de su "círculo de amigos". Destacar que está en su instinto, la rapidez a la hora de reaccionar ante una situación de amenaza o peligro no dando tiempo en la mayoría de los casos a reaccionar y teniendo muy posiblemente que intervenir para conseguir pararlos.

Sin necesidad excesiva de ejercicio (soportará una actividad media- baja pudiendo acompañarnos a una caminata o largos paseos sin problemas pero no soportará ritmos altos ni actividades tipo carrera por más de unos minutos). Siempre procuraremos evitar las horas más calurosas en los paseos ya que es una raza con poca tolerancia al color y que disfruta mucho del frío (especialmente de la nieve, les encanta!).

En cuanto al akita en su etapa de cachorro, nosotros aportamos una importante base de lo que será el día de mañana seleccionando progenitores con un carácter equilibrado, criando a cada uno de nuestros cachorros con nosotros, en casa y en compañía de su madre y nuestra manada que habrán sido los que aporten experiencias indispensables para su desarrollo. Esa etapa es de vital importancia pero el éxito final dependerá en gran parte de su futuro propietario, con el que vivirá muchas de sus primeras experiencias y de él dependerá que finalmente se convierta en un perro equilibrado.

Destacaría que son tremendamente hábiles leyendo tanto nuestras intenciones como nuestro lenguaje corporal y una simple corrección verbal (tal como un "no!" o "sh!") será suficiente para parar una conducta indeseable.

Haciendo la introducción desde cachorro en la familia, será perfectamente compatible con otras mascotas (incluso gatos, conejos...) sin olvidar que esto no quiere decir que vaya a serlo con otros.

En cuanto a su relación con los niños, yo definiría al akita como un perro bastante tolerante y que disfruta mucho de la compañía de los más pequeños de la familia pero siempre dependerá de las experiencias que haya tenido con ellos. Estas experiencias dependerán en gran parte de que los padres hayan participado de manera consciente en enseñar a los más pequeños a saber comportarse de manera respetuosa con ellos. Ningún adulto tendría que tolerar jamás que un perro fuera sometido a situaciones con niños tales como tener que aguantar tirones ni daños físicos.

No consideramos que teniendo en cuenta estos puntos, sea una raza especialmente difícil para una persona primeriza o sean necesarios amplios conocimientos de etología o adiestramiento ya que como comentamos anteriormente, se trata de una raza tremendamente particular y lo que puede funcionar con otras razas, no es aplicable a los akita entre otras cosas. Si realmente queremos estar seguros de hacerlo bien y conocer cosas tan indispensables como pueden ser sus etapas de desarrollo y necesidades en cada una de ellas así como aprender a comprenderlos, tenemos que ponernos en manos de especialistas que realmente conozcan la raza y nos sepan orientar de manera correcta. Nosotros aportamos una muy importante base con ejemplares equilibrados y estaremos siempre encantados de poder ayudar a cada una de las familias dando información concreta y detallada en diferentes aspectos que nos ayudarán por ejemplo de cara a la adaptación de nuestro cachorro, desarrollo, alimentación, mantenimiento, cuidados etc... pero debido a que consideramos que no podemos abarcar más, no nos podemos comprometer a dar un servicio de formación o seminarios como por ejemplo, sí que puede hacer un especialista en ello.

Estaremos encantados de recomendar a nuestro etólogo especialista en razas primitivas de confianza.

No debemos olvidar que actualmente en nuestro país es necesario la obtención de la licencia ppp para cada uno de los titulares responsables de él en todo momento. Esta ley se encuentra actualmente a punto de modificarse sin llegar aún a haberse establecido una fecha definitiva para ello.

Resumiendo, definiría al akita como una raza con la que necesitamos tener un fuerte vínculo para sacar lo mejor de ellos, tremendamente sensible y leal, equilibrada, tranquila, noble y digna, sin necesidad excesiva de ejercicio, bastante cariñosa sin resultar pesada, con instinto protector hacia su familia, que necesitará una educación firme pero amable acompañada de mucha psicología y a pesar de la fama que tienen no me parecen especialmente independiente.